Ritmos
Atacan en los albores del cielo
Las campanas empiezan a sonar
Las manecillas del reloj retroceden
El ruido y su destrucción se acercan.
Empañan los satélites de murciélagos
Evaporan los acordes de violonchelos
Ya no habrá notas siniestras ni oscuras
Del aire se desprenden todas sus gotas.
Recorren algunas academias pero rebotan
La quietud del agua se llena de modulaciones
Las suaves olas y su Madre Gestora se enojan
Su bravura no puede soportar las ondulaciones.
¿Has sentido el clima sónico de hoy?
Los acordes todavía perduran, ¡increible!
Una máquina especial los cataliza
El invierno se encarga de suturarlos.
Las orejas de los académicos sangran
Su líquido pulula por los acantilados
Los compases odian gestos atonales
Aun así, la materia sónica perdura.
Las campanas empiezan a sonar
Las manecillas del reloj retroceden
El ruido y su destrucción se acercan.
Empañan los satélites de murciélagos
Evaporan los acordes de violonchelos
Ya no habrá notas siniestras ni oscuras
Del aire se desprenden todas sus gotas.
Recorren algunas academias pero rebotan
La quietud del agua se llena de modulaciones
Las suaves olas y su Madre Gestora se enojan
Su bravura no puede soportar las ondulaciones.
¿Has sentido el clima sónico de hoy?
Los acordes todavía perduran, ¡increible!
Una máquina especial los cataliza
El invierno se encarga de suturarlos.
Las orejas de los académicos sangran
Su líquido pulula por los acantilados
Los compases odian gestos atonales
Aun así, la materia sónica perdura.
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